martes, 10 de enero de 2006
HISTORIA NAVIDEÑA (conclusión)


Espero sepan disculparme si este artículo no es lo suficientemente extenso y alocado como los últimos, pero comprenderán que en mi guarida, al igual que en el resto del maldito continente hace tanto calor que se siente como si estuviera metido en el volcán Etna justo antes de que estallara con Pamela David, Silvina Luna, Nicole Neumann y Rocío Guirao Díaz desnudas y tocándose. Si, así de caliente. Hace tanto calor que me dan ganas de… … … Perdón, se me olvidaba que hace tanto calor que me estoy derritiendo y voy a ser breve al referirles el final de mi historia navideña brevemente. Para hablar del verano y de este calor que da ganas de… … … va a haber tiempo!
Entonces, como les contaba, los reyes magos me contactaron para este trabajito. La paga era mediocre pero acepté debido a mi rencor hacia Papá Corcel. Lo que me habían mandado era solo un adelanto, ya que el resto llegaría una vez terminado el trabajo, el mismo 6 de enero, como si fuera un regalo más sobre mis zapatos de taco aguja.
El plan era sencillo, un típico engaño de dibujos animados pedorros y repetitivos. Resulta que, como sabrán, el gordo es fanático de los postres Danette. Si, a ese gordo pelotudo le encantan esos Serenitos disfrazados de los que sacan un nuevo sabor cada mes, cada vez más pedorro que el anterior para que la gente no se de cuenta de la porquería cara que son esos cositos (pero que son ricos son ricos vieja…).
En fin… ah, si, el plan. Perdonen el calor me atonta tanto como… Del calor hablo después! Resulta que agarré y drogué al gordo de las propagandas de Danette y me vestí con su piel. Le puse veneno al postrecito y se lo di al gordo barbudo que cayó redondo (cuac!) antes de contar lo recaudado en comerciales este año. ¿Acaso creían que no era el verdadero Pap A No El el de las publicidades? ¿Cómo creen que consigue (conseguía) la guita para comprar tantos juguetes con los cuales dominar a los ingenuos niños a través de una sutil lobotomía tecnológica? Porque son medios pelotudos si creen que los enanos iban a fabricar un Max Petill original. Encima la mayoría de los petisos se cagaron muriendo porque el gordo los re estafaba.
Así que ya saben, si el año que viene un gordo barbudo les trae algún regalo fíjense si no es Bin Laden que está dejando bombas para hacer volar a todos los malditos lamebolas de Bush que pagan deudas truchas con el Fondo Usurario Internacional.
Que sarta de pelotudeces. El calor es así, tanto que uno podría… … … se los cuento la próxima.
Y si ven a los reyes díganles que se cuiden, porque el último cheque no tenía fondos.

Tags: delirio

Publicado por nikopunk2003 @ 15:17
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