lunes, 17 de julio de 2006
VACACIONES DE INVIERNO
Que nostalgia… que recuerdos… ¿Qué nostalgia? ¿Qué recuerdos? Ah, si, los que nos traen estas fechas a quienes hemos tenido el privilegio de estudiar, por ende a quienes hemos tenido el privilegio de pasar un par de semanas sin estudiar.
Sin dudas las vacaciones de invierno son una época muy loca. Después de medio año (ficticio-escolar) de sacrificio (!) los pibes, que han pasado cuatro meses sin hacer nada, tienen algo mas que dos semanas para hacer nada pero nada en serio y justificadamente. ¿Para qué? Para darse cuenta de que desperdiciaron medio año escolar y por ende deben ponerse al día y trabajar el doble cuando se reincorporen. Aunque por supuesto, la gran mayoría, seguirá estando al dope y se llevará todas las materias a rendir. Pedirán disculpas a sus padres prometiéndoles lavarles el auto, pero el viejo cansado de ver la misma historia repetida y de soportar que su hijo sea mas fracasado que el mismo, lo amenazará a punta de ametralladora para que se consiga un trabajo de recolector de residuos o conejillo de indias para no tener que volver a pagarle las interminables horas de cyber.
Con el tiempo, poco a poco, uno llega a odiar estas dos semanas de julio, por varias razones.
Por un lado, no puede soportar que en cada lugar que vaya esté lleno de pendejos pelotudos medio ciegos que te dan cabezazos en las bolas, se te trepan por las piernas, te vomitan encima todos los paquetes de papas fritas que se comieron de un solo saque para ver si les tocaba el tazo ganador pa’ cambiarlo por una correa pal’ celu, aparecen de la nada metiéndote trabadas y se ríen de vos mientras caes de un piso 34 lleno de migas de pan… Ya ni al cabaret se puede ir tranquilo carajo! Por todos lados están esos engendros de Satán protegidos por gordas drogadas que gustan de comer en El Gigante…
Por otro lado, nos cagamos de frío. Hasta hace algunos días hacía 30 grados a la sombra, y ahora que hay que aguantar a los doscientos ochenta enanos violadores de Blancanieves hace tanto frío que… mejor lo dejo para después como hice en el verano.
Finalmente, lo más importante. Los pendejitos tienen vacaciones. Los demás no.
SECCIÓN: CHIVOS
Tags: reflexión