En sus orígenes era "solo un intento por descubrir el mundo de los blogs antes de aventurarse a uno en serio". Pero mucho tiempo ha pasado, y se ha convertido en un lugar con un concepto filosóficamente mucho mas intenso, casi inexplicable...
No. Aún no he sucumbido. Ni ante las virosis, ni ante la insignificante demanda de felicidad. Sigo dando batalla, como les prometí. ¿Por cuánto me ausenté? ¿Dos semanas? No es tanto. Lamento comunicarles que posiblemente esta situación se repita, debido a los problemas y las ocupaciones que me aquejan. Pero voy a hacer todo lo posible para seguir junto a ustedes, y cumplir con todo lo que anuncié. Como el disco por ejemplo, del que ya me estoy ocupando.
Este es le artículo que anuncie. El otro nuevo “tema” que nos tendrá ocupados por un tiempo. Me propongo transmitirles un poco de cultura, contarles un poco sobre las fabulosas historias de la mitología griega. Pero lo haré de una manera sencilla, utilizando un léxico actual, para que los pibes lo entiendan. O sea, les voy a hablar sobre mitología pero “a lo guaso”. A ver si les agrada.
I- LOS ORÍGENES
En el origen de los tiempos, antes de que existieran los dioses, los hombres, los alfajores de maicena y todas las cosas que hoy conocemos; estaba todo revuelto en una cosa confusa que no se entendía que choto era. En medio de la más absoluta soledad, una extraña divinidad reinaba sobre esa masa inservible de cosas revueltas, el Caos, que en griego significa “la boca del abismo”. De él nacieron la Oscuridad (Erebo) y la Noche (Nix). No me pregunten como hizo el tipo solo para tener dos hijos. Lo dejo a su imaginación. La cosa es que estos dos nuevos seres agarraron a piñas a su padre y lo destronaron. Supongo que ellos si habrán hecho la chanchada, porque tuvieron dos hijos: el Éter (el aire luminoso de las alturas) y el Día (Hemera) que era una mujer.
Existía un chabón tan viejo como el Caos llamado Eros, quien es ni más ni menos que el amor. Gracias a su influencia es que se daban estas insensatas relaciones entre personajes que generalmente eran parientes.
El Éter y el Día, con ayuda de Eros, desenredaron esa maraña de boludeces que por ese entonces era el universo. Entonces, de ese montón de ilusiones confusas aparecieron la Tierra (Gaia) y el Mar (Pontos). Gaia estaba en bolas, aburrida y cagada de frío. Entonces Eros como que se hizo el loco y se le metió por adentro viteh, creando las plantitas verdes, los pajaritos, los animales y todas esas huevadas.
Para terminar, la Tierra, que seguía sola y aburrida, creó al Cielo (Urano) para que se la empomara.
II- EL REINADO DEL CIELO
La Tierra y el Cielo fueron pareja y gobernaron sobre la creación. Primero tuvieron doce hijos. Los titanes: Océano, Ceo, Críos, Hiperión, Japeto y Cronos. Y las Titánidas: Ilia, Rea, Temis, Tetis, Mnemósina y Febe. Eran tan grosos, tenían tanta fuerza, que el Cielo les tenía miedo. Por eso, a medida que nacían, los fue encerrando en el profundo abismo del Tártaro (el Infierno).
Después nacieron los tres Cíclopes. Eran llamados así porque tenían un solo ojo redondo en el medio de la frente. Representaban el rayo, el relámpago y el trueno. Luego nacieron Cottos, Briareo y Gíes. Esos eran gigantes de cien manos y cincuenta cabezas. Todos a parar al Tártaro, por giles. Y su madre, la Tierra, se quejaba al dope.
Hasta que un día, doña Gaia bajó al abismo armada con una gran hoz y les propuso a sus hijos desquitarse. Los muy salames tenían miedo y se quedaron todos callados, salvo Cronos (el mas joven de los Titanes) se decidió a luchar contra su padre. La Tierra ayudó con engaños, y Cronos venció a Urano, lo encadenó y se quedó con el trono. El Cielo se puso como loco y lo re bardeó a su hijo, le dijo que algún día sus hijos también lo iban a derrocar.
Esta época se llamó “Edad de Oro”. No había enfermedades. Todo el año era primavera. Todos vivían felices y comían perdices.
SECCIÓN: AMIGOS DE MOCCO
Un capo. Un master, sin dudas… Fue él quién me dio la idea, quien me alentó a idear la “Mitología Griega para Incultos” que hoy pueden leer.