En sus orígenes era "solo un intento por descubrir el mundo de los blogs antes de aventurarse a uno en serio". Pero mucho tiempo ha pasado, y se ha convertido en un lugar con un concepto filosóficamente mucho mas intenso, casi inexplicable...
Y bue… Hago lo que puedo. Por lo menos sigo de pie. Una semana sin leerme no creo que le haya afectado demasiado a nadie… ¿O si?
III- EL REINADO DE CRONOS
Cronos sacó a los giles de sus hermanos, los Titanes, del infierno; y estos muchachos lo reconocieron como su señor, su jefe, “il capo di tuti li capi”. Entonces él les dio a cada uno el gobierno de una parte del mundo: a Hiperión el sol, a Febe la luna, a Océano y a Tetis, la mar y los ríos, etcétera, etcétera, etcétera.
Cronos se casó con su hermana Rea. Ella era la diosa de las montañas y de un par de porongadas más. Las bestias feroces la obedecían, dos leones siempre la acompañaban.
Todo era re copado, vivían felices y comían mandarinas podridas (ya lo dije) hasta que…
Rea tuvo a su primer hijo. Cronos se acordó de lo que le había dicho su padre, que uno de sus hijos lo iba a destronar, y decidió comerse al bebé. Hizo lo mismo con todos los que nacieron después: Hestia, Demetrio, Hades, Poseidón (y… no había forros en esa época…)
Nació el quinto hijo, Zeus, y Rea, aconsejada por sus viejos (la Tierra y el Cielo) en vez de dárselo a Cronos, le dio una piedra envuelta en pañales. Como Cronos era bastante pelotudo, se creyó que era Zeus y se lo morfó.
IV- LA GUERRA DE LOS TITANES
Zeus se crió en la isla de Creta. Se vino grande y re grosso. Se asoció con Metis (la prudencia), que era hija del Océano. Ella hizo una poción que Rea le hizo tomar a Cronos. Apenas la tomó, vomitó la piedra, los hijos, las galletitas de maicena y el barro comido por error. Se quiso retobar pero Zeus le dio un par de garrotazos.
Cronos no iba a entregar el trono sin pelear. Se preparó a la lucha junto a los demás Titanes; salvo Mnemosina (la memoria), Temis (el orden de la ley), Océano e Hiperión, que se pasaron de bando.
La guerra duró diez años. Zeus y sus hermanos combatían desde el Olimpo, los Titanes desde el Otris (son dos montañas que están una frente a la otra). Zeus bajó al Tártaro y liberó a los Cíclopes y los Centímanos, que estaban ahí encadenados. Para agradecerle, los Cíclopes le regalaron a Zeus el rayo, a Neptuno el tridente, y a Plutón un casco que lo hacía invisible.
Entonces Zeus se hizo el loco y empezó a tirar rayos para todos lados, y los otros no se quedaban atrás, y “se tiraban con de todo”. Se armó un quilombo terrible. Parecía que todo el mundo se iba a hacer poronga.
Hasta que (por fin) los Centímanos, Coto, Briareo y Gíes les tiraron trescientas piedrotas a los Titanes y los tiraron al infierno, a donde un yunque de bronce, que cayera desde la Tierra, tardaría diez días en llegar. Ni lejos, ¿eh?