MOCCO LOKO BLOG

miércoles, 10 de enero de 2007

$>#54 Dicionario (D)

DICIONARIO


Demasiado agotado. Tratando de recomponerme de las heridas causadas por una odisea poco productiva. Sumido en la incertidumbre. Los Reyes me cagaron una vez más. No aparecieron por el barrio. Me quedé como un pelotudo esperando toda la noche aferrado a mi bat de baseball.
En una de esas cuando termine de lamerme las heridas decida ir a buscarlo. Mientras tanto los dejo con la cuarta entrega del Dicionario, la D de “Dije que iba a dejar de decir pelotudeces pero no me creí ni yo”.

D: Cuarta letra del abecedario, no por eso es “de cuarta”.
Da capo: Del capo, del padrino.
Dacha: Hacha rusa con cara de mamushka.
Dadá: Abreviatura de “dada-du-dada-du-dada-da”, que vendría a representar uma canción de Pappo.
Dalmática: Perra dramática.
Damil: Hacer alguna cosa de a mil personas por vez.
Dan: Otorgan.
Debajero: Del pajero...
Debut: Dicese del acto sexual en el que una persona la pone por primera vez, o se la ponen por primera vez.
Decimanona: Décima abuela italiana (?)
Deesa: De esa.
Depilar: Arrancar cardos.
Deputar: Debutar con una prostituta.
Derechuelo: Riachuelo que nunca dobla.
Descuernacabras: Persona que se gana la vida arrancándole los cuernos a las cabras para venderlos en el mercado negro de cuernos de cabras.
Desguindar: Dejar de molestar, o, por el contrario, molestar a alguien hasta colmar su paciencia (Romper del todo las guindas).
Dilecto: Directo, dicho por un niño.
Dilema: Decile ma a tu madre.
Divertir: Lo que trato de hacer yo. Si lo logro o no… solo ustedes lo saben.
Drope: Hombre con cara de perro.
Dueño: Apellido de jugador de futbol malo, mal escrito.
Durar: Tener una eyaculación larga.





SECCIÓN: CUENTOS


A VER…


Esta sencilla historia transcurre en uno de esos días que son tan tranquilos que parece que algo loco va a pasar. El protagonista es un muchachito que se caracterizaba por ser muy pacífico y comprensivo. Él nunca se había mostrado molesto por su nombre, hasta que ese día maldijo el momento en que lo bautizaron Gabriel Gael García Galíndez.
Toda su vida le habían hecho el mismo chiste una y otra y otra vez hasta el cansancio. Pero él lo aceptaba con tranquilidad, y en algunas ocasiones incluso se reía también. Ese día de otoño parecía que todos se habían puesto de acuerdo. Tarde o temprano iba a estallar.
A la mañana en su casa. “A ver Gael andá levantandote que tenés que ir a la escuela”, “A ver Gael si te cepillaste bien los dientes”, “A ver Gaelcito, ¿querés tomar te o mate cocido?”; decía la madre. “A ver Gabriel si hacés la tarea temprano y cuando vuelvo del trabajo me ayudás a lavar el auto”, “A ver Gael si me conseguís el teléfono de tu maestra”; le decía el padre. Sus hermanos y su abuelita, mas de lo mismo.
En la escuela fue peor. Los 20 compañeros de curso diciendo a cada rato “A ver Gaby si me prestás el punzón para clavarmelo en el ojo”, “A ver Gael si me pasas la 8”, “A ver Gabrielita si me das tu merienda antes que te cague a trompadas pedazo de puto”. Incluso los profesores: “A ver García Galíndez si usted sabe cual es la raíz de 1”. Y muchas preguntas de ese estilo.
Finalmente, a la tarde en la canchita. “A ver García si me haces un caño”. “A ver Gabriel si pateas al arco algún día”. Tambien las pibitas alzadas que iban siempre a verlos jugar, gritaban todas a coro “A ver, a ver, a ver Gael!!!!!”.
No pudo aguantar más. El chabon estaba a punto de volverse loco. Paró el partido. Y ahí nomas se bajó los pantalones y los calzoncillos. “Quieren ver, acá tienen”.
Todos quedaron boquiabiertos debido a la magnitud del equipo que portaba el muchacho. Sobre todo las chicas, que se entregaron a él desesperadamente. Se corrió la bocha. Se convirtió en un winner. Y ya no lo joden tan seguido. Muy cada tanto alguna le dice “A ver Gaby, ¿cuántos petes te hago hoy?”



Tags: delirio, cuento

Publicado por Mocco-Loko @ 0:35 | 0 Comentarios | Enviar