Revistas del cable, del corazón, del páncreas. Publicaciones chimenteras. Hasta el diario que reparten algunas iglesias. Nadie escapa a esa maldita página (a veces, hasta dos). 12 formas de perder el tiempo. Que lo disfruten.
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En sus orígenes era "solo un intento por descubrir el mundo de los blogs antes de aventurarse a uno en serio". Pero mucho tiempo ha pasado, y se ha convertido en un lugar con un concepto filosóficamente mucho mas intenso, casi inexplicable...